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lunes, 3 de febrero de 2014

PACIFIC RIM (Pacific Rim, 2013) 131´








“To fight monsters we created monsters” 

FICHA TÉCNICA 

Dirección-Guillermo Del Toro 
Guion-Guillermo Del Toro/Travis Beacham 
Fotografía-Guillermo Navarro 
Música-Ramin Djawadi 
Producción-Guillermo Del Toro/Jon Jashni/Mary Parent/Thomas Tull 

INTERPRÉTES 

Charlie Hunnam (Raleigh Becket) 
Idris Elba (Stacker Pentecost) 
Rinko Kikuchi (Mako Mori) 
Max Martini (Herc Hansen) 
Robert Kazinsky (Chuck Hansen) 
Charlie Day (Dr. Newton Geiszler) 
Burn Gorman (Gottlieb) 
Clifton Collins Jr. (Ops Tendo Choi) 
Ron Perlman (Hannibal Chau) 

SINOPSIS 

Una fisura entre dos placas tectónicas sirve de puente de unión entre mundos a través del cual se introducen en nuestro planeta monstruosas criaturas con una capacidad destructiva jamás vista hasta entonces. Para enfrentarse a esta amenaza los gobiernos del mundo se alían creando el programa Yager, gigantescos robots dirigidos mentalmente por dos pilotos con compatibilidad cerebral. 

CRITICA 

Pacific Rim es un perfecto ejemplo de blockbuster veraniego, esto es, una cinta excesiva en todos sus apartados y que hay que disfrutar sin tratar de dotar de una mínima coherencia a lo que estamos presenciando en pantalla, con un estupendo tempo narrativo que logra no nos aburramos a lo largo de sus más de dos horas, una banda sonora con un corte pegadizo utilizado machaconamente con cada secuencia de acción y unos protagonistas vacios y sin otra función que la de servir de nexo entre las espectaculares secuencia de lucha entre los mastodónticos rivales. 

Cabe destacar como Guillermo Del Toro utiliza inteligentemente una introducción que nos brinda en apenas cuatro minutos todo aquello que hubiera podido dar lugar a una primera parte de Pacific Rim, presentándose de esta manera una historia que no necesita disponer de buena parte de su metraje para colocarnos en situación, yendo directos al grano y mostrando la mejor cualidad de la película, unos efectos especiales muy bien integrados que muestran con todo lujo de detalles brutales enfrentamientos que se llevan por delante ciudades completas en una constante bastante habitual en el cine de acción actual. Visualmente en este apartado Pacific Rim es francamente sobresaliente con la complejidad añadida de ubicar buena parte de los enfrentamientos en el agua. El diseño tanto de los Yager como de los Kaiju es igualmente excelente siendo patente especialmente en el apartado de las criaturas alienígenas la personal concepción visual de Del Toro, fácilmente identificable por cualquier seguidor del director mexicano. 

Por el contrario y como ya se apuntaba con anterioridad, frente a la grandiosidad de los efectos y las secuencias de acción son los personajes los grandes perjudicados de la película. Planos, esquemáticos y prototípicos están interpretados con la misma simplicidad con la que están dibujados sobre el papel. Únicamente Idris Elba muestra algo de su talento a pesar de lo reiterativo de su personaje, mil veces visto con anterioridad en películas similares en forma y fondo a Pacific Rim. 

Guillermo Del Toro logra de esta manera en base a una propuesta tan absurda como poco original una de las cintas más francas, sinceras y divertidas del aluvión de blockbusters veraniegos vistos en 2013. 

ESCENA PARA EL RECUERDO: Un prólogo que además de ser espectacular a nivel visual sirve a su director para saltarse un buen trozo de metraje del primer acto que sirviera a modo de justificación de los acontecimientos narrados. 

APLAUDIMOS: Es un muy buen ejemplo de lo que debe ser un blockbuster veraniego, dos horas de entretenimiento en modo piloto automático. 

 DENUNCIAMOS: Su abuso de la épica constante llega a saturar, llegando a tomarse en algún momento demasiado en serio a sí misma. El doblaje al castellano del personaje de Mako, totalmente plano y sin registros. 

UNA CURIOSIDAD: La película está dedicada a los maestros Ray Harrihausen, máximo exponente de la técnica del stop motion en el cine y a Ishirô Honda, padre de criaturas como Godzilla o Rodan. 

LA FRASE: “Hoy vamos a evitar el apocalipsis” (Stacker Pentecost) 

VALORACION: 7



viernes, 27 de diciembre de 2013

PESADILLA EN ELM STREET. EL ORIGEN (A nightmare on Elm street, 2010) 95´








“He knows where you sleep” 

FICHA TÉCNICA 

Dirección-Samuel Bayer 
Guion-Wesley Strick/Eric Heisserer 
Fotografía-Jeff Cutter 
Música-Steve Jablonsky 
Producción-Michael Bay/Andrew Form 

INTERPRÉTES 

Jackie Earle Haley (Freddy Krueguer) 
Rooney Mara (Nancy Holbrook) 
Kyle Gallner (Quentin Smith) 
Katie Cassidy (Kris Fowles) 
Thomas Dekker (Jesse Braun) 
Kellan Lutz (Dean Russell) 
Clancy Brown (Alan Smith) 
Connie Britton (Gwen Holbrook) 

SINOPSIS 

Dean lleva días sin descansar. Unas horribles pesadillas en las que un hombre con el rostro quemado y cuchillas en su mano le persigue para matarlo le hacen afrontar el sueño con pánico a no despertar jamás. Cuándo está contando su situación a su amiga Kris y mientras esta se ausenta para ir al lavabo, el joven agarra un cuchillo y se rebana el cuello. Todos piensan que se trata de un suicidio, sin embargo y aunque no logro ver a nadie más en el momento de la muerte, Kris está convencida que alguien mató a Dean. 

CRITICA 

Remake del título de culto rodado por Wes Craven en 1984 que toma a esta cinta como referente obviando el resto de títulos de la saga. La película está dirigida por Samuel Bayer, cuya experiencia en el terreno de los videos musicales hacen que logre dotar a la película de una acertada estética y una resolución técnica más que aceptable. Sin embargo la idea naufraga en su propia evolución, ya que partiendo de un interesante arranque, su calidad va diluyéndose conforme avanzan los actos hasta una media hora final francamente aburrida. 

Bayer apuesta por retomar el terror puro como leit motive de la cinta y si bien su Freddy mantiene su ironía y sarcasmo característicos, estos se engloban dentro de una figura terrorífica. La elección de Earle Haley para sustituir a Robert Englund como asesino de las pesadillas es acertada, aportando el actor una imagen de Krueguer entre lastimera y terrible. Otra cosa es la forma en que se ha resuelto el maquillaje del protagonista, cuyas prótesis imposibilitan prácticamente actuar al actor bajo la máscara. 

Como ya se apuntaba con anterioridad la película va cayendo en picado en interés conforme avanza la historia. Los primeros minutos protagonizados por el personaje de Kris son los más interesantes y donde se concentran las mejores secuencias de terror, es una vez que Nancy y Quentin monopolizan la historia cuándo la película cae en picado. Y es que la labor anodina y totalmente desganada de los dos jóvenes actores lastra fatalmente la historia hasta llevar al espectador al mayor de los aburrimientos. La resolución torpe y demasiado simplona de la historia no ayuda a reflotar una propuesta que no había empezado nada mal y que acaba por resultar desilusionante. 

En la película vuelven a confluir varios de los elementos manejados por Craven en la concepción que hizo de la historia, como es el papel de los padres de los protagonistas, peor manejado en este caso o la utilización del folclore como elemento inspirador de un Freddy Krueguer como un émulo del hombre del saco, bien comparado con el cuento de El flautista de Hamelin. Igualmente este remake recupera varias de las secuencias más recordadas de la película rodada casi treinta años atrás y que a pesar del avance en el campo de los efectos especiales no logran superar en espectacularidad a las manualidades llevadas a cabo por Craven y su equipo. 

Una nueva versión acorde al gusto de las nuevas generaciones pero que no logra acercarse ni por asomo a la excelencia lograda por Craven con la Pesadilla en Elm street original. 

ESCENA PARA EL RECUERDO: La muerte de Kris, no solo su resolución emulando la de Tina en la cinta de 1984, sino toda la secuencia desde el momento en que queda dormida y parece que despierta a pesar de seguir en su sueño. 

APLAUDIMOS: Las buenas maneras de Jackie Earle Haley como Freddy Krueguer y la apuesta sin ambages por su pasado pedófilo en la trama. 

DENUNCIAMOS: Las interpretaciones de Rooney Mara y Kylle Gallner que no solo son aburridas y desganadas, sino que por inercia acaban por hacer naufragar la película especialmente en su largo tramo final. 

UNA CURIOSIDAD: Posiblemente no buscado, pero la historia de un Freddy Krueguer jardinero y responsable del mantenimiento de la escuela de Springwood como origen de la historia tiene numerosos paralelismos con el capítulo de Los Simpons de La casa árbol del terror en el que se parodiaba la cinta de Craven y donde era Willie, el encargado de mantenimiento del colegio de Bart y Lisa, quien hiciera el papel de Krueguer. 

LA FRASE: “Si mueres en tus sueños mueres de verdad” (Jesse Braun) 

VALORACION: 6          




sábado, 21 de diciembre de 2013

PESADILLA FINAL. LA MUERTE DE FREDDY (Freddy´s dead. The final nightmare, 1991) 85´








“Tarde o temprano el mal paga su precio” 

FICHA TÉCNICA 

Dirección-Rachel Talalay 
Guion-Michael De Luca 
Fotografía-Declan Quinn 
Música-Brian May 
Producción-Robert Shaye/Aron Warner 

INTERPRÉTES 

Robert Englund (Freddy Krueguer) 
Lisa Zane (Maggie Burroughs) 
Shon Greenblatt (John Doe) 
Lezlie Deane (Tracy) 
Yaphet Kotto (Doc) 
Ricky Dean Logan (Carlos) 
Breckin Meyer (Spencer) 

SINOPSIS 

Un joven con amnesia que deambula por las calles de la ciudad es trasladado por la policía hasta un correccional juvenil donde se hace cargo de él la doctora Burroughs. Tratando de ahondar en su pasado para lograr que recupere la memoria, se trasladan juntos hasta Springwood, de donde es originario el muchacho. Al llegar al lugar se encuentran un pueblo fantasma habitado por unos pocos adultos que parece han perdido la cabeza y donde no hay ningún niño. 

CRITICA 

Tras los resultados económicos obtenidos con el estreno de la quinta entrega de la franquicia, peores de lo esperado, los responsables de esta decidieron dar por finalizada la misma con el estreno de una última cinta que significara un final digno para Freddy y su saga de películas. Para llevar a buen puerto la idea se contó con Rachel Talalay, quien debutaba en la dirección con tan importante proyecto, si bien no parecía una mala elección dado que había estado ligada a la serie en diferentes apartados, generalmente unidos a la producción, desde sus comienzos. Sin embargo el resultado final es francamente sonrojante. 

Partiendo de una historia original ideada por la propia Talalay en la cual hay interesantes premisas como el narrar diversos episodios de la vida de Freddy o la presentación de Springwood como un pueblo fantasma y maldito frente a otras aportaciones más discutibles como la justificación del poder de Freddy o la inserción forzada de las 3D, la manera en que la historia se traslada a la pantalla hace de este proyecto la peor entrega de la larga serie de películas, presentándose como una especie de broma de mal gusto hacía el personaje de Freddy y su historia. 

Se atisba la inmadurez de su máxima responsable a la hora de sentarse en la silla de directora, el aire de parodia total del propio Freddy es humillante, el ritmo pasa de ralentizarse en exceso en la visita al pueblo de los jóvenes, e incluso en los largos enfrentamientos entre Carlos y Spencer con Freddy a acelerarse apresuradamente a la hora de llegar al climax final. No podemos obviar unas líneas de diálogo en ocasiones absurdas y patéticas con un Freddy en plan chistoso que logra dar más pena que risa o terror. 

La dirección de actores no es mejor, la sobreactuación de todos los intérpretes es palpable, logrando incentivar esa idea de que estamos delante de una especie de película paródica de la saga. Incluso Robert Englund se pasa de vueltas a la hora de encarnar por enésima vez a Freddy. 

Los efectos especiales son igualmente decepcionantes. Mientras los efectos físicos y protésicos mantienen cierta dignidad en su diseño y concepción, a la hora de visionar aquellos trucajes de tipo visual el paso de los años no los ha tratado demasiado bien, resultando excesivamente falsos y mal insertados en los fotogramas. Esto unido a la citada mala dirección de Talalay provoca que las muertes de los muchachos, por cierto algo escasas, y a priori interesantemente escritas sobre el papel, resulten ridículas a la hora de reflejarlas sobre la pantalla. 

Y si bien no hay apenas nada bueno en la película no podemos suspender una de las entregas de una de las grandes sagas de terror de los ochenta y por extensión de la historia del cine, lo que hace nos enfrentemos a este caos narrativo con algo de empatía. Freddy y su pesadilla así lo merecen. 

ESCENA PARA EL RECUERDO: Freddy relata las diferentes maneras en que han tratado de acabar con el amputándose un dedo con cada recuento. 

APLAUDIMOS: Ciertas ideas del guion que bien utilizadas y en un contexto de mayor seriedad podrían haber aportado cosas interesantes en un final más digno al finalmente presentado. La utilización de los demonios de los sueños para justificar el poder de Freddy.

DENUNCIAMOS: La imagen de un Freddy de dibujos animados empeñado en hacer de payaso una escena tras otra, en las antípodas del presentado por Wes Craven siete años atrás. 

UNA CURIOSIDAD: Durante la gestación de la película fueron muchos los guiones planteados para tratar de cerrar la saga con la dignidad que el personaje y la historia merecían. Entre este mar de historias Peter Jackson presentó un borrador que nunca llegó a utilizarse. 

LA FRASE: “Todos los pueblos tienen su Elm street” (Freddy Krueguer) 

VALORACION: 5



lunes, 16 de diciembre de 2013

PESADILLA EN ELMS STREET 5. EL NIÑO DE LOS SUEÑOS (A nightmare on Elm street 5. The dream child, 1989) 86´








“Freddy delivers” 

FICHA TÉCNICA 

Dirección-Stephen Hopkins 
Guion-Leslie Bohem 
Fotografía-Peter Levy 
Música-Jay Ferguson 
Producción-Robert Shaye/Rupert Harvey 

INTERPRÉTES 

Robert Englund (Freddy Krueguer) 
Lisa Wilcox (Alice Johnson) 
Kelly Jo Minter (Yvonne) 
Danny Hassel (Dan) 
Jordan Erika Anderson (Greta) 
Joe Seely (Mark Gray) 
Nicholas Mele (Dennis Johnson) 

SINOPSIS 

Tras acabar con Freddy, Alice y Dan recuperan sus vidas logrando licenciarse en el instituto junto a sus nuevos amigos. Todo marcha bien hasta que comienzan a sucederse nuevamente las muertes, a pesar que Alice no sueñe. La joven es incapaz de entender que es lo que está pasando hasta que se entera que está embarazada y que los fetos pasan casi el setenta por ciento de su tiempo soñando. Freddy está utilizando los sueños de su hijo para atacar a sus víctimas. 

CRITICA 

Primeras muestras de agotamiento de la franquicia en una entrega que si bien está por encima de la media dentro del género carece del ritmo e historia de sus antecesoras, y eso que se trata de aportar un hálito de originalidad con la trama del bebe de Alice y como Freddy lo utiliza para llegar hasta sus víctimas. La propuesta además se inclina por momentos por la parodia de Freddy, absoluto y único protagonista de la historia dejando al resto de personajes en mera comparsa de su histrionismo. 

Los responsables continúan apostando por la espectacularidad en las secuencias que representan las muertes de los protagonistas y si bien en el terreno de los efectos especiales no hay nada que reprochar a un resultado altamente conseguido y que no ha envejecido, sí que hay cierta sensación que el exceso en la originalidad de los asesinatos potenciada por el aire de onirismo en el cual se mueve la saga resta dramatismo y terror a las mismas, las hace demasiado artificiales y poco creíbles. 

Frente a esos primeros síntomas de cansancio de la fórmula, máxime si tenemos en cuenta que la tendencia era presentar una película por año, cabe destacar el barroquismo de los escenarios en los cuales se levan a cabo las secuencias en el mundo de los sueños. Al igual que sucediera en los títulos anteriores este es un elemento a destacar de la serie de películas donde se nos ofrecen escenarios tan interesantes como la torre de la institución mental, la iglesia en ruinas o las escaleras de arquitectura imposible donde se desarrolla el climax final. 

Lisa Wilcox continua dando vida Alice, personaje superviviente de la entrega anterior y que se muestra como un flojo antagonista ante lo que ya se apuntaba con anterioridad, el protagonismo excesivo de un Freddy Krueguer que comienza a atisbar una peligrosa inclinación por la autoparodia perdiendo por el camino todo atisbo de terror en su figura. 

Ultima entrega de lo que puede considerarse una trilogía propia dentro de la saga compuesta por la tercera, cuarta y esta entregas en las cuales hay un nexo de unión que las dota de continuidad. La saga adolecía de un bajón en la calidad aunque lo peor estaba todavía por llegar. 

ESCENA PARA EL RECUERDO: Nuevamente los esfuerzos de los responsables se centran en la secuencia final y el enfrentamiento entre Alice, su hijo y Freddy en un mar de imágenes imposibles. 

APLAUDIMOS: Los escenarios oníricos en los que se desarrollan las secuencias ambientadas en el mundo de los sueños con el colofón del citado enfrentamiento final en un decorado surrealista. 

DENUNCIAMOS: La comedia se impone por momentos al terror. 

UNA CURIOSIDAD: Entre la cuarta y esta quinta entrega se estreno en televisión Las pesadillas de Freddy, una serie con historias independientes en las cuales Freddy ejercía de sucedáneo de señor de la cripta presentando los diferentes episodios. El primero de estos dirigido por Tobe Hooper recogía el juicio y posterior asesinato de Freddy a manos de los padre de Springwood. Esta serie únicamente duró dos temporadas en antena. 

LA FRASE: “Es un niño” (Freddy Krueguer) 

VALORACION: 6,75           



sábado, 14 de diciembre de 2013

PESADILLA EN ELM STREET 4. EL MAESTRO DE LOS SUEÑOS (A nightmare on Elm street 4. The dream master, 1988) 89´








“Mas alla de la pesadilla ¡El terror!” 

FICHA TÉCNICA 

Dirección-Renny Harlin 
Guion-Brian Helgeland/Scott Pierce 
Fotografía-Steven Fierberg 
Música-Craig Safan 
Producción-Robert Shaye/Rachel Talalay 

INTERPRÉTES 

Robert Englund (Fred Krueguer) 
Lisa Wilcox (Alice Johnson) 
Andras Jones (Rick Johnson) 
Danny Hassel (Dan Jordan) 
Tuesday Knight (Kristen Parker) 
Ken Sagoes (Kincaid) 
Rodney Eastman (Joey) 
Brooke Theiss (Debbie Stevens) 

SINOPSIS 

Kirsten comienza nuevamente a sufrir extraños sueños a los que arrastra a sus amigos Kincaid y Joey. Asustada, presiente que Freddy ha vuelto tras ser derrotado en su último encuentro en la institución mental en la que la joven había sido ingresada. Cuándo en la misma noche los únicos supervivientes de dicho enfrentamiento junto a Kirsten acaban muriendo, esta se da cuenta que es la última víctima que queda viva del asesino de Elm street. 

CRITICA 

Tras el éxito de crítica y público de la entrega anterior, los responsables de la franquicia decidieron seguir explotando el filón abierto en la tercera película sobre Freddy. Así, con un guión bastante más endeble, la película sigue apostando por un reparto amplio de rostros jóvenes, efectos espectaculares, muertes llenas de originalidad y un Freddy convertido ahora sí en auténtico protagonista de la película. La principal virtud de la cinta dirigida por Renny Harlin, quien ya había probado el género de terror con la interesante Presidio (1988) y que volvería a él con El exorcista, el comienzo (2004) se encuentra en su capacidad para ser disfrutada una y otra vez a pesar de las constantes revisiones a la que es sometida. 

En ese sentido y a pesar que la historia apenas presenta elementos nuevos más allá de incidir en la mordacidad del personaje de Freddy o en la idea de una protagonista que va haciéndose con las capacidades y aptitudes de sus amigos muertos, esta es tremendamente entretenida, ágil y con numerosas secuencias para el recuerdo como la resurrección de Freddy, las diferentes muertes de los personajes, la escena de la pizza o el macabro final de Krueguer, posiblemente el mejor y más espectacular epílogo de toda la saga. 

Como ya apuntábamos los efectos especiales vuelven a resultar espectaculares, atisbándose en escenas como las de la chica cucaracha o el citado final de Freddy la mano de Screaming Mad George y sus habitualmente repulsivas contribuciones. Otro de los elementos que caracterizan la película del director finlandés dentro de la franquicia es una banda sonora llena de acertadas canciones con un target eminentemente juvenil y que han llevado a definir esta película dentro de la saga como la más rockera. 

Los personajes de la película, a pesar de carecer del trasfondo de los de la cinta pretérita, aún mantienen el interés más allá de presentarse como mera carnaza para Freddy y sus retorcidos métodos para acabar con ellos. Con el personaje interpretado por Lisa Wilcox se trató de llenar el hueco dejado por el vacío de Nancy Thompson como nueva enemiga de Krueguer, una apuesta que resulta interesante aunque no llega al nivel de complicidad Nancy-Freddy. 

Una muy buena continuación del filón abierto apenas un año atrás con la cinta de Chuck Russell y cuya mayor virtud reside, siendo por ejemplo el título más veces emitido en televisión, en ser disfrutada en cada nueva revisión. 

ESCENA PARA EL RECUERDO: La muerte de Freddy a manos de las almas que el mismo ha atrapado, un ejemplo espectacular de cómo con medios limitados y una gran imaginación se pueden llevar a cabo secuencias impactantes y brutales. 

APLAUDIMOS: Su capacidad para resultar enormemente entretenida, aún a pesar de ser vista en multitud de ocasiones. Tiene una banda sonora de altura y unos efectos brutales. 

DENUNCIAMOS: Se empieza atisbar cierta idea de parodia en el personaje de Krueguer, algo que acabaría por desdibujar el personaje, eliminándole todo atisbo de terrorífico. 

UNA CURIOSIDAD: Comienzan los guiños a la saga Viernes 13 con la idea de bautizar al perro de Kinkaid con el nombre de su máxima estrella, Jason. Estos escarceos que se verían también en Viernes 13 9, Jason va al infierno (1993) en la que la garra de Freddy emana de la tierra para llevarse consigo la icónica máscara de hockey de Jason, devendrían en el crosoover fílmico Jason contra Freddy (2003). 

LA FRASE: “No debisteis enterrarme, no estoy muerto” (Freddy Krueguer) 

VALORACION: 8,5



miércoles, 4 de diciembre de 2013

PESADILLA EN ELM STREET 2. LA VENGANZA DE FREDDY






PESADILLA EN ELM STREET 2. LA VENGANZA DE FREDDY (A nightmare on Elm street. Freddy´s revenge, 1985) 82´








“Vuelve el hombre de tus sueños” 

FICHA TÉCNICA 

Dirección-Jack Sholder 
Guion-David Chaskin 
Fotografía-Jacques Haitkin/Christopher Tufty 
Música-Christopher Young 
Producción-Robert Shaye 

INTERPRÉTES 

Mark Patton (Jesse Walsh) 
Kim Myers (Lisa Webber) 
Robert Rusler (Ron Grady) 
Clu Gulager (Ken Walsh) 
Hope Lange (Cheryl Walsh) 
Marshall Bell (Entrenador Schneider) 
Robert Englund (Fred Krueguer) 

SINOPSIS 

El joven Jesse Walsh acaba de mudarse a la que fuera la casa de Nancy Thompson en Elm street. No tardará en comenzar a sufrir terribles pesadillas en las cuales se le aparece un extraño hombre con la cara quemada, un jersey a rayas rojas y verdes, sombrero y unas cuchillas en la mano. Cuándo comienzan a sucederse las muertes en el ambiente cercano al muchacho este cree ser el responsable de las mismas, ya que está convencido ha sido poseído por el misterioso hombre que se le aparece en sus sueños. 

CRITICA 

Tras el brutal éxito de la primera entrega se llevó a cabo casi de manera inmediata una secuela en la que Craven no participó y que en su intento de romper con las pautas marcadas en la película de 1984 intenta trazar una historia alejada de todo aquello que Craven había dejado escrito en su película, erigiéndose como una floja cinta de terror que poco tiene que ver con el universo de la saga pero con destellos interesantes que la sitúan por encima de muchos títulos coetáneos de terror. 

Lo peor que hace esta secuela es dinamitar toda la idea de un Freddy qua ataca en sueños para convertirlo en un ser que tiene que asesinar poseyendo en este caso el cuerpo del protagonista. Si bien la idea no es mala no encaja en el concepto desarrollado por Craven en la primera entrega y que sienta las bases del personaje y por ende de toda la franquicia de títulos que vendrían después, siendo esta segunda entrega la única excepción a esta norma. 

La cinta conjuga además secuencias muy acertadas como el arranque en el autobús, la muerte de Ron citada en el apartado Escena para el recuerdo o el final de Freddy con otras totalmente ridículas como la muerte del entrenador o el ataque de Freddy en la fiesta fluctué en su calidad, máxime tras el listón puesto por Craven en la primera Pesadilla. 

Otro de los puntos bajos de la cinta es la presencia de unos protagonistas que frente a los de la primera entrega no generan simpatía en el espectador, ni siquiera antipatía, son fríos, carecen de un fondo lo suficientemente trabajado para resultar interesantes, ayudando además unas interpretaciones demasiado forzadas y por momentos sobreactuadas. Incluso Englund se encuentra por momentos perdido, siendo no obstante lo mejor en este apartado. 

Buenos efectos para recrear las muertes, no siendo sin embargo numerosas, en un título que ha quedado en el recuerdo como uno de los más flojos de la saga, bajón en la calidad del que los fans serían recompensados en la tercera entrega. 

ESCENA PARA EL RECUERDO: La transformación de Jesse en Freddy ante la mirada aterrorizada de su amigo Ron, donde los efectos son utilizados de manera inteligente para que el espectador comparta el pánico de la víctima de Freddy, incapaz de huir ante lo que está produciéndose frente a sus ojos. 

APLAUDIMOS: Intenta no ser un calco de la cinta de 1984. Alguna aparición esporádica de Freddy continua siendo terrorífica. 

DENUNCIAMOS: Un guión demasiado endeble, lo que conlleva además que la cinta se nutra de personajes desdibujados. 

UNA CURIOSIDAD: Está considerada como la primera producción de terror de temática gay. Si bien esa idea puede resultar chocante en principio merece la pena replanteársela tras revisonar la cinta con este concepto en mente, lo que hace que cambien el sentido de muchas escenas y diálogos. 

LA FRASE: “Noto que algo está intentando penetrar en mi cuerpo” (Jesse Walsh) 

VALORACION: 6



martes, 3 de diciembre de 2013

PESADILLA EN ELM STREET (A nightmare on Elm street, 1984) 87´








“Si Nancy no consigue despertar inmediatamente, no despertara jamas” 

FICHA TÉCNICA 

Dirección-Wes Craven 
Guion-Wes Craven 
Fotografía-Jacques Haitkin 
Música-Charles Bernstein 
Producción-Robert Shaye 

INTERPRÉTES 

Heather Langenkamp (Nancy Thompson) 
John Saxon (Teniente Donald Thompson) 
Ronee Blakley (Marge Thompson) 
Johny Deep (Glen Lantz) 
Amanda Wyss (Tina Gray) 
Jsu Garcia (Rod Lane) 
Robert Englund (Fred Krueguer) 

SINOPSIS 

La joven Tina lleva varias noches soñando unas terribles pesadillas protagonizadas por un hombre con el rostro desfigurado y con cuchillas en su mano. Al contar lo que le sucede a sus amigos se da cuenta que no es la única que está sufriendo estas horribles pesadillas tan reales que le provocan auténtico temor a quedarse dormida. 

CRITICA 

Wes Craven creó con Pesadilla en Elm street uno de los grandes títulos de terror de la década de los ochenta reformulando el género gracias a un guion sobresaliente que logra tocar temas marcados en el acervo cultural como es la utilización de las pesadillas como área de operaciones del psicokiller de la cinta, un Fred Krueguer que con el estreno de las diferentes secuelas alcanzaría el status de referente cultural. 

La historia escrita por el propio director utiliza de manera muy inteligente la confusión en el espectador entre la realidad y el mundo de los sueños, sometiendo a quien está visionando la película a la tensión ante la duda de saber si los protagonistas están a salvo o por el contrario se hallan en peligro, caso de estar soñando. Y crea esa angustia porque los personajes dibujados van más allá de ser mera carnaza para el asesino de turno, generan empatía y están en conjunto bien dibujados, lo que hace que suframos con sus destinos. En el caso de Nancy además, Craven creó una de las grandes antagonistas del villano de turno del género de terror. 

A pesar de contar con una mayoría de intérpretes jóvenes y sin experiencia estos lograron crear unos personajes mucho más interesantes que en la gran mayoría de slashers del momento. La película vería además el debut de un Johnny Deep lejos aún de convertirse en la mega estrella que es a día de hoy. Junto a este reducido grupo de jóvenes intérpretes Craven pudo contar con un veterano de la talla de John Saxon, un actor curtido en mil y un títulos que confiere una gran prestancia a su papel de padre de la protagonista. Pero sin duda alguna el mayor acierto de la película está en la elección del actor Robert Englund como Fred Krueguer, quien dotó al mismo de toda una serie de gestos y expresiones propias que hicieron de este personaje uno de los tótems del terror de la historia del cine. 

Pesadilla en Elm street logró encajar con precisión milimétrica todos sus elementos como son una historia sobresaliente, unos efectos artesanales pero francamente impactantes y bien resueltos, un soniquete musical que da auténtico mal rollo y un asesino dibujado como pocos dentro del género y con una plasmación en pantalla icónica y terrorífica (la voz metalizada, ese humor negro que en esta primera entrega ya se atisba, un vestuario fácilmente identificable y un arma convertida en leit motive de la saga). Pero sin ninguna duda el mayor acierto de la película y por ende de la saga que vendría después está en el área en la que actúa Fred, lo que posibilita la no existencia de límites a la hora de plasmar las muertes de los protagonistas, a la vez que confiere un escenario terrorífico por el hecho que nadie puede escapare a dormir. 

Son numerosas las escenas marcadas a fuego en nuestro recuerdo que el presente título tiene, además de todas y cada una de las diferentes muertes es inevitable recordar a Tina en la bolsa de cadáveres llamando a Nancy, la secuencia en la bañera, las niñas jugando a la comba ... quedando de esta manera justificada la catalogación de Pesadilla en Elm street como obra maestra del terror. 

Un título imprescindible dentro del género de terror que elevó a Craven al altar de los maestros del cine de terror y que logró iniciar posiblemente la que sea la saga de terror más lograda de las últimas décadas. 

ESCENA PARA EL RECUERDO: La muerte de Tina, que demuestra las ganas por parte del equipo de la película de hacer cosas diferentes a pesar de contar con un reducido presupuesto y que tiene un componente de impacto que no varía a pesar de las veces que se visione la secuencia. 

APLAUDIMOS: Logra todo lo que una película de terror ansía, dar auténtico miedo. Logró reformular todo un género. 

DENUNCIAMOS: Posiblemente la película no impacte de igual manera a las nuevas generaciones que se acerquen a este título con un bagaje en el terror y el gore mucho más amplio que en el momento del estreno de la cinta. 

UNA CURIOSIDAD: Sean S. Cunningham, buen amigo de Craven con quien había trabajado en La última casa a la izquierda (1972) y que había logrado rodar otro de los éxitos del terror de los ochenta con Viernes 13 (1980) ayudó al director rodando alguna secuencia en una carrera contrarreloj por cumplir los plazos en un rodaje tan ajustado en cuanto a presupuesto y recursos. 

LA FRASE: “Yo soy Dios” (Frec Krueguer) 

VALORACION: 10