sábado, 2 de mayo de 2026

VIERNES 13

VIERNES 13 - 1980 (95´)

Nada más iniciarse la década de los ochenta Sean S. Cunningham, cineasta que venía de producir La última casa a la izquierda (1972), daría una vuelta de tuerca al género slasher depurado por John Carpenter poco antes con La noche de Halloween (1978) potenciando la utilización del sexo y de la violencia como cebos para llenar las salas de cine de jovencitos hormonados deseosos de ver como otros jovencitos hormonados escasos de ropa eran asesinados de las maneras más brutales e imaginativas posibles, iniciándose con Viernes 13 no solo una de las sagas de películas de terror más exitosas de la historia, con más de una decena de títulos más a sus espaldas entre secuelas y remakes, sino suponiendo el pistoletazo de salida de la edad dorada del género. Una película de obligado visionado para el fan del terror, con un jump scare final a la altura del de Carrie (1976), un celebrado soniquete musical obra de Harry Manfredini y la presentación en sociedad de un joven Kevin Bacon como una de las víctimas de un asesino misterioso en la mejor tradición del giallo italiano. Y germen de una de las figuras más representativas del género, Jason Voorhees.  

MARILYN BURNS

Nacida en Julio de 1955 en Pensylvania, Burns se crió sin embargo en Texas, donde comenzó a mostrar interés por el arte dramático llegando a participar en varios musicales menores antes de debutar en el cine de la mano del gran Robert Altman en una pequeña aparición en El volar es para los pájaros (1970).

Fue sin embargo su papel en la cinta de 1974 La matanza de Texas el que la encumbró a la intérprete a la fama dentro del género así como a formar parte indiscutible de la galería de las Scream Queens más brutales de la historia, gracias tanto a la categoría de culto de la película como al rol desempeñado por Marilyn Burns en el título dirigido por Tobe Hooper. Así, para su papel de Rally la actriz lo dio todo a nivel emocional y físico, se hirió, corrió, se cayó, grito, llegando incluso a tener varias crisis nerviosas durante el rodaje, crisis que Tobe Hooper aprovechó para dar mayor credibilidad a su personaje y dejando varios de estos momentos vividos delante de las cámaras en el metraje final estrenado en cines.

Es de esta forma que este clásico del cine de terror la catapultaría a la fama e inmortalidad dentro del género, en cuyo marco desarrollo una trayectoria cinematográfica bastante corta y discreta. Y es que los intereses profesionales de Marilyn irían más encaminados al mundo del teatro, donde volcaría el grueso de su actividad interpretativa hasta su fallecimiento en 2014.

Aún así nos dejaría un pequeño puñado de títulos dentro del género, siendo estos los siguientes:

La matanza de Texas (1974): Obra seminal de la historia del cine e inicio de una de las más reconocidas y celebradas sagas dentro del cine de terror.

Helter Shelker (1976): Un  recorrido con formato de telefilm sobre la familia Manson y donde la actriz encarna a uno de las hermanas de Charles.

Comidos vivos (1980): Nuevamente a las órdenes de Tobe Hooper, quien trató de emular con esta cinta los resultados obtenidos con su clásico de 1974, copiando para ello varios de los elementos más reconocibles de esta cinta.

Kiss Daddy Goodbye (1981): Insustancial película sobre una venganza de dos hermanos con poderes psíquicos.

La matanza de Texas, la nueva generación (1994): La actriz hace un cameo-homenaje en esta nefasta continuación de la saga sobre Leatherface.

De esta manera, la actriz norteamericana, a pesar de no haber desarrollado una carrera de cierta calidad dentro del cine de terror, si merece ocupar el puesto que ocupa gracias a un único papel, el de Sally en la Matanza de Texas original, donde da una lección magistral de reina del grito absoluta enfrentándose con uno de los tótems cinematográficos dentro del horror.

LA SEÑAL

LA SEÑAL - 2002 (105´)

Gore Verbinski, uno de esos directores todoterreno que lo mismo dirige con solvencia comedia que cine de aventuras e incluso animación se adentra en esta ocasión en el terror de la mano de este estupendo remake de la película de culto de Hideo Nakata  surgido en pleno auge del cine de horror japonés, logrando esta revisión captar esa personalidad tan característica de este tipo de películas, trasladándola a los estándares de Hollywood pero sin perder en el camino la esencia de terror psicológico presente en el título original estrenado en 1998. Naomi Watts nos brinda una excelente protagonista en esta lucha contrarreloj por tratar de contrarrestar una de esas maldiciones que parecen no poder eludirse. Un ejemplo de remake que logra no desmerecer respecto a la película de la que bebe, o lo que es lo mismo, un título que deja mal cuerpo tras su visionado.