lunes, 21 de septiembre de 2026

CARNE PARA FRANKENSTEIN

CARNE PARA FRANKENSTEIN – 1973 (95´)

Una vanguardista y personalísima readaptación de la historia creada por Mary Shelley. Con la polémica de si el director de la película fue realmente Paul Morrisey, colaborador habitual de Andy Warhol, o el italiano Antonio Margheriti, nos encontramos con una trama que incide con fuerza en el terreno sexual de una historia donde se potencia la locura de un doctor Frankenstein obsesionado con crear la raza serbia perfecta. Con la presencia en esta ocasión y como En la novia de Frankestein (1935) de dos criaturas, una mujer y un hombre, un uso constante de un erotismo desinhibido y el reclamo de haberse filmado en 3D, cabe destacar igualmente la presencia en pantalla de una violencia descarnada así como unos grotescos efectos especiales obra nada menos que de un Carlo Rambaldi responsable entre otros logros de dar vida al Alien de la celebérrima película de Ridley Scott así como al icónico extraterrestre protagonista de E.T. (1982). Un Frankenstein que escandalizará  a los amantes de la novela publicada en 1818.

martes, 15 de septiembre de 2026

TODOS LOS COLORES DE LA OSCURIDAD

TODOS LOS COLORES DE LA OSCURIDAD – 1972 (88´)

El italiano Sergio Martino dirige esta interesante propuesta que hibrida el mundo de las sectas con el propio del giallo sumando a la ecuación ecos oníricos que permiten al realizador utilizar una psicodelia visual en determinadas secuencias así como jugar con el espectador, quien no sabe si lo que está viendo en pantalla está sucediendo realmente o forma parte de las recurrentes pesadillas de la protagonista, una Edwige Fenech acomodada en aquellos años dentro del cine erótico. De esta manera se construye un título que, no escatimando la sangre ni los desnudos, se fundamenta principalmente en el uso del suspense y la tensión para dar forma a este mal sueño con acertados giros de guion.

domingo, 13 de septiembre de 2026

LA MONJA

LA MONJA – 2018 (96´)

Junto a Annabelle otro más de los spin off surgidos de la franquicia matriz The conjuring, constituyéndose de esta manera una colección de películas que de manera natural han logrado construir un interesante universo propio dentro del género de terror con unas marcas identitarias que lo definen. Aunque la película que nos ocupa se sitúa un par de escalones por debajo de la saga protagonizada por el matrimonio Warren, si que presenta ciertos elementos de interés, como es el uso de la iconografía religiosa como potenciadora del miedo o una colección de jump scares que funcionan en casi todos los casos a pesar de su tendencia al exceso. Por el contrario sacrifica el desarrollo de unos personajes y una historia que acaban siendo lo de menos ante un suma y sigue de secuencias forzadamente terroríficas que sin embargo logran su cometido, dispensar hora y media de sustos, tensión y entretenimiento malrollero.

jueves, 10 de septiembre de 2026

MIDSOMMAR

MIDSOMMAR – 2019 (141´)

Ari Aster manifiesta con apenas treinta años una madurez narrativa y una pericia técnica como director que eleva este Midsommar al Olimpo del cine de terror de los últimos años. Enclavado dentro del terror folk que tiene en El hombre de mimbre (1973) a su piedra filosofal, la película deja patente que no hace falta la oscuridad ni las sombras para aterrorizarnos, construyendo una cinta angustiosa y asfixiante a plena luz del día. Midsommar se aleja de los convencionalismos actuales de buena parte del género para basar buena parte de su fuerza en un suspense sostenido durante las dos horas veinte minutos de metraje que solo en determinados momentos es sacudido con una secuencias brutalmente impactantes. Uno de esos títulos que, como sucedía en 2000 maniacos (1964) o Hostel (2005), viene a recordarnos que cada lugar fuera de la comodidad del hogar tiene sus propias reglas. Y que es conveniente conocerlas antes de viajar.  

martes, 8 de septiembre de 2026

THE CRAZIES

THE CRAZIES – 1973 (98´)

George A.Romero escribe y dirige una interesante distopia que se adelantaba varias décadas al cine de plagas bacteriológicas actual y con la que además construye un relato de crítica social centrado en estamentos como el de un ejército represor y que ejerce el rol de villano de la función. Desgraciadamente el bajo presupuesto con el que contaría el director de La noche de los muertos vivientes (1968) hace que la película, que no es otra cosa que la traslación de los principios de su obra capital a un nuevo tipo de amenaza, resulte por momentos mediocre y sin fuerza, algo a lo que tampoco ayuda un montaje algo deslavazado o unas interpretaciones básicas. Todo ello da como resultado una plaga biológica de tintes apocalípticos que sin embargo no llega a rematar sus propósitos inicialmente marcados.

30 DÍAS DE OSCURIDAD

30 DÍAS DE OSCURIDAD – 2007 (113´)

Un título que, basado en el comic de Steve Niles y Ben Templesmith, presenta un interesante planteamiento al ubicar esta historia sobre el brutal ataque de unos  vampiros en una localidad con un clima completamente inhóspito y sometido a una noche de setecientas veinte horas, lo que convierte a esta amenaza en todavía más poderosa. Destaca asimismo la presencia de unas criaturas cuyo diseño se inspira en parte en el de los tiburones y con un comportamiento eminentemente salvaje sobre unas víctimas completamente desvalidas ante tamaña amenaza. A pesar de un exceso en su duración que lastra parcialmente su segunda mitad, una más que interesante vuelta de tuerca al mito vampírico protagonizado por Josh Harnett (Halloween H20) y Melissa George (La morada del miedo).

lunes, 7 de septiembre de 2026

ABSURD, TERROR SIN LÍMITE

ABSURD, TERROR SIN LÍMITE – 1981 (96´)

El prolífico Joe D´Amato no logra en esta ocasión regalarnos una propuesta lo suficientemente gamberra para cubrir sus carencias narrativas, las cuales le llevan a abordar un título que presenta personajes que aparecen y desaparecen de la trama así como largas escenas sin ningún sentido, como todas aquellas que versan sobre un partido de futbol americano que no interesa ni siquiera a quienes se han reunido para en teoría disfrutar de el. Solo alguna pincelada gore de eficacia artesanal salva a la película de hacer honor a su título a la hora de convertirse en un absurdo cinematográfico con ribetes de La noche de Halloween (1978). Y es que jugar a mantener el suspense durante secuencias que en este caso se antojan eternas solo funciona si tu nombre es John Carpenter.