DRACULA
– 2025 (130´)
Una versión del icónico personaje
creado por Bram Stocker que en cierta forma lo pervierte dejando de lado su
lado más oscuro y terrorífico para centrarse en la historia de amor entre Vlad
y Elisabetha, a quienes dan vida unos Caleb Landry Jones y Zoé Bleu Sidel que
no nos acaban de convencer, quedándonos en ese sentido con la histriónica y alocada vampiresa
a la que da vida Matilda De Angelis. El francés Luc Besson toma prestados elementos
ya vistos en Dracula, la historia jamás contada (2014) pero especialmente en el
Dracula de Francis Ford Coppola estrenado en 1992 para hacer una mezcla de
géneros que además del terror y el romanticismo incluye la comedia y la acción en
un batiburrillo que no acaba de funcionar. Lo mejor lo encontramos en una ambientación
y en una puesta en escena que nos brinda varios momentos visualmente reseñables
como el ataque del vampiro al convento o la persecución entre la nieve de
Elisabetha por los otomanos. Gustara más a los fans del amor en el cine que de
los vampiros.






