Mostrando entradas con la etiqueta MUSAS & SCREAM QUEENS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MUSAS & SCREAM QUEENS. Mostrar todas las entradas

jueves, 3 de septiembre de 2026

JAMIE LEE CURTIS

Esta actriz lo tenía todo para encaminar sus pasos hacía el mundo del cine. Y es que nacida en Los Ángeles en Noviembre de 1958 es hija de los afamados intérpretes Tony Curtis y Jason Leigh, a la sazón una de las precursoras de las Scream Queens contemporáneas gracias a su papel en Psicosis (1960). Pero no sería hasta sus años de Universidad que descubriría el gusanillo de la interpretación.

Y a pesar de descubrir de manera tardía su vocación como actriz no podría haber protagonizado un mejor debut, siendo su primer papel en cines el de la niñera Laurie Strode en la cinta de culto dirigida por John Carpenter en 1978 La noche de Halloween, una de las obras cumbres del cine independiente y del género de terror. Su interpretación en un título tan exitoso supondría su trampolín a la fama, pero a la vez  la condujo ineludiblemente durante varios años por los derroteros del cine de terror, donde destacaría por su capacidad pulmonar a la hora de emitir gritos de terror. Su papel como la dulce Laurie la marcaría además en su carrera hasta el punto de seguir ligada a esta franquicia en media docena de ocasiones más.

En la actriz destacaba en sus primeros papeles la conjugación de un rostro angelical y dulce con un cuerpo exuberante y carnal, aunque no se prodigara a mostrarlo en pantalla en esta primera etapa.

A mediados de los ochenta se desmarcaría del género que le dio la fama encaminando sus pasos hacía la comedia, llegando incluso a obtener un Globo de Oro por la cinta Mentiras Arriesgadas (1994). De esta manera no sería hasta finales de los noventa que volvería al género que la dio a conocer con un par de títulos menores.

Como curiosidad decir que ha logrado desarrollar una reconocible carrera profesional como autora de libros infantiles, llegando a publicar varias obras desde principios de los noventa.

Destacar asimismo su discreción en lo personal, llevando una vida sencilla y alejada del glamour propio de Hollywood en compañía de su marido, el también actor Christopher Guest.

La fama alcanzada por Jaime Lee Curtis gracias a convertirse en la final girl de una de las películas referenciales dentro del género la ha llevado a convertirse en uno de los iconos más representativo de las denominadas Scream Queens, llegando durante su carrera como actriz a dejar atrás el género que la encumbraría, pudiendo rodar grandes superproducciones y siendo inclusive galardonada con el Oscar a la Mejor Actriz.

Su filmografía en el género del terror engloba los siguientes títulos.

Halloween (1978): Título de culto y una de las más significativas películas de terror de la historia cuyo éxito generaría múltiples secuelas e imitaciones.

La niebla (1980): También dirigida por John Carpenter, se trata de una interesante producción de fantasmas donde el manejo del suspense vuelve a ser clave.

Prom night (1980): Con el tópico baile de instituto como telón de fondo generó varias continuaciones y hasta un remake. Como curiosidad decir que comparte protagonismo con Leslie Nielsen.

El tren del terror (1980): Otra de jóvenes acosados por un psicópata, este vez en un tren donde tiene lugar una fiesta de fin de año.

Halloweeen 2, Sanguinario (1981): Primera de las secuelas del film de Carpenter, continua los acontecimientos allá donde acabó su antecesora. De lo mejor de la saga.

Acero azul (1990): Una interesante cinta protagonizada por un curioso serial killer y con Jaime Lee Curtis como atribulada agente de policía. Dirige la ganadora del Oscar Katryn Bigelow.

Halloween H20 (1998): Intento de resucitar la saga que la dio fama y donde Jamie Lee Curtis se transmuta en una especie de Linda Hamilton en Terminador 2. Por debajo de lo esperado en un título con unas expectativas tan altas.

Virus (1999): Cinta de terror noventera que mezcla los géneros de ciencia ficción y terror.

Halloween resurrection (2002): La confirmación de la degeneración de la saga y la peor de sus secuelas.

La noche de Halloween (2018): Un más que digno renacer de la franquicia e inicio de una nueva trilogía donde el personaje de Jamie Lee Curtis volvía a ser pieza fundamental.   

Halloween kills (2021): Una de las más salvajes películas dentro de Halloween y nuevamente con Lee Curtis como antagonista de Michael Myers.

Halloween, el final (2022): Fallido final para esta nueva trilogía y que fracasa en su intento por variar la propia mitología de la saga.

Podemos concluir que gracias a Jaime Lee Curtis y el cierto éxito que hallaría en el circuito comercial el icono de las Scream Queens pasaría a ser reconocido por cualquier aficionado al cine, abandonando de esta manera el terreno de los aficionados de la serie B y Z.

sábado, 2 de mayo de 2026

MARILYN BURNS

Nacida en Julio de 1955 en Pensylvania, Burns se crió sin embargo en Texas, donde comenzó a mostrar interés por el arte dramático llegando a participar en varios musicales menores antes de debutar en el cine de la mano del gran Robert Altman en una pequeña aparición en El volar es para los pájaros (1970).

Fue sin embargo su papel en la cinta de 1974 La matanza de Texas el que la encumbró a la intérprete a la fama dentro del género así como a formar parte indiscutible de la galería de las Scream Queens más brutales de la historia, gracias tanto a la categoría de culto de la película como al rol desempeñado por Marilyn Burns en el título dirigido por Tobe Hooper. Así, para su papel de Rally la actriz lo dio todo a nivel emocional y físico, se hirió, corrió, se cayó, grito, llegando incluso a tener varias crisis nerviosas durante el rodaje, crisis que Tobe Hooper aprovechó para dar mayor credibilidad a su personaje y dejando varios de estos momentos vividos delante de las cámaras en el metraje final estrenado en cines.

Es de esta forma que este clásico del cine de terror la catapultaría a la fama e inmortalidad dentro del género, en cuyo marco desarrollo una trayectoria cinematográfica bastante corta y discreta. Y es que los intereses profesionales de Marilyn irían más encaminados al mundo del teatro, donde volcaría el grueso de su actividad interpretativa hasta su fallecimiento en 2014.

Aún así nos dejaría un pequeño puñado de títulos dentro del género, siendo estos los siguientes:

La matanza de Texas (1974): Obra seminal de la historia del cine e inicio de una de las más reconocidas y celebradas sagas dentro del cine de terror.

Helter Shelker (1976): Un  recorrido con formato de telefilm sobre la familia Manson y donde la actriz encarna a uno de las hermanas de Charles.

Comidos vivos (1980): Nuevamente a las órdenes de Tobe Hooper, quien trató de emular con esta cinta los resultados obtenidos con su clásico de 1974, copiando para ello varios de los elementos más reconocibles de esta cinta.

Kiss Daddy Goodbye (1981): Insustancial película sobre una venganza de dos hermanos con poderes psíquicos.

La matanza de Texas, la nueva generación (1994): La actriz hace un cameo-homenaje en esta nefasta continuación de la saga sobre Leatherface.

De esta manera, la actriz norteamericana, a pesar de no haber desarrollado una carrera de cierta calidad dentro del cine de terror, si merece ocupar el puesto que ocupa gracias a un único papel, el de Sally en la Matanza de Texas original, donde da una lección magistral de reina del grito absoluta enfrentándose con uno de los tótems cinematográficos dentro del horror.

domingo, 1 de marzo de 2026

LINDA BLAIR

Linda Blair es un caso de intérprete ciertamente prototípico, aquel que logra un éxito de tal calado gracias a un determinado papel que hace que este exitoso rol le persiga durante toda su carrera profesional. A esta intérprete le sucedió con Regan MacNeil, la niña poseída protagonista de El exorcista (1973), interpretación que le valdría un Globo de Oro y una nominación al Oscar con tan solo trece años. Pero este papel marcaría igualmente su carrera para siempre, una interpretación que a día de hoy aún la persigue.

La actriz no supo o no pudo hallar su camino en la industria del cine tras un debut tan exitoso, y tras varias interpretaciones notables como eterna adolescente atormentada, repitiendo de esta manera el tipo de rol que la encumbró, destacando de estos años por su calidad y polémica el telefilm Nacida inocente estrenado en 1974. Los años ochenta supusieron un intento de cambio de registro por parte de la actriz que no dudo en utilizar un cuerpo voluptuoso para tratar de alcanzar papeles que la alejaran de esa vertiente de eterna adolescente, siendo la mayoría de títulos en los que participaría lamentables cintas de serie Z y cine de explotación donde la actriz es usada como mero reclamo publicitario, entrando en una declive profesional que la ha llevado hasta nuestros días.  

Mucho se ha hablado de la leyenda negra de Linda Blair, y es que se la ha tachado de adicta a multitud de sustancias, loca e incluso se ha llegado a afirmar su fallecimiento, jugando de esta manera con la etiqueta d maldita de la película que la encumbró, y si bien es cierto que tuvo problemas con la justicia, como ella misma reconoce por estar en el lugar y momento equivocados, su vida no ha sido ni de lejos tan oscura como se cuenta en algún medio, aunque sí es cierto que la fama que la acarreó El exorcista la hizo pagar un caro peaje.

A destacar entre su filmografía y dentro del género de terror y fantástico los siguientes títulos:

El Exorcista (1973): Una obra maestra del cine y para muchos la mejor película de terror jamás rodada.

El Exorcista II, El Hereje (1977): Tras rechazar varias veces participar en su secuela, Blair aceptó finalmente trabajar en esta segunda parte, y que merece un visionado a pesar que la crítica la destrozó en su momento precisamente por intentar hacer algo diferente a la primera película.

Noche infernal (1981): Tontorrona cinta de corte slasher llena de prototipos y donde Blair es utilizada como mero cebo comercial

Grotesque (1988): Otra muesca más en la terrible carrera interpretativa de Blair tras sus primeros papeles.

Reposeida (1990): Harta del terror de serie Z Blair decide reírse de sí misma en esta alocada comedia de humor absurdo enclavado en el subgénero de las spoof movies y donde solo la presencia de Leslie Nielsen la salva del descalabro más absoluto.

Scream, vigila quien llama (1996): Cameo casi imperceptible en la cinta que revitalizó el género slasher en la década de los noventa.

Cada día más alejada del mundo de la interpretación y más centrada en la televisión que en el cine, Blair está totalmente volcada en su faceta más humanitaria, al mando de la asociación que ella misma creó y que recoge y ayuda a animales abandonados. Aunque posiblemente a su pesar siempre será para el aficionado al género la Regan MacNeil de esa obra maestra que es El exorcista.

lunes, 8 de diciembre de 2025

MIA GOTH

A pesar de su juventud, actualmente tiene treinta y dos años, esta actriz británica que como otras muchas comenzó su carrera en el mundo de la moda, no solo se ha convertido en una de las intérpretes con mayor proyección a futuro, actualmente con estrenos pendientes como La odisea dirigida por Christopher Nolan o Star Wars: starfighter, nueva secuela dentro de la franquicia iniciada por George Lucas hace casi cinco décadas, sino que se ha granjeado un importante espacio como una de las musas de referencia dentro del cine de terror actual. 

Se trata de una intérprete a la que siempre le ha interesado adoptar riesgos a la hora de escoger sus papeles, no en vano debutaría con la polémica Nymphomaniac (2013) dirigida por Lars von Trier y donde coincidiría con su pareja, el también alternativo Shia LaBeouf. La presencia de Mia Goth llamaría la atención por un rostro muy característico y particular, lejos de los cánones de belleza habituales, así como por un aura cada vez que aparece en escena que irradia tanto una fragilidad extrema y que nos recuerda a la Shelley Duvall de películas como El resplandor (1981) como una fuerza en pantalla que acapara todas las miradas.

De esta manera daría comienzo una carrera profesional meteórica donde el cine de terror ha tenido un peso superlativo, participando la actriz en un tipo de películas dentro del género alejadas de los tópicos más viscerales y arquetípicos y centradas en explorar un tipo de miedo más psicológico y underground, siendo este uno de los motivos de su coronación como reina del género.

Dentro de su filmografía cabe destacar su idilio con un Ti West que la convertiría en musa y protagonista de su trilogía X, uno de los ejercicios más estimulantes dentro del género vistos últimamente y gracias a la cual la actriz se daría a conocer mayoritariamente a un tipo público con predilección por el terror.

A día de hoy y con una carrera todavía en progresión estas serían todas las películas de Mia Goth enclavadas dentro del género de terror:

La cura del bienestar (2016): Gore Verbinski dirige este descenso a los infiernos donde la fragilidad del personaje de Mia Goth supone el único soplo de luz dentro de un escenario angustioso y unos personajes para nada positivos.

El secreto de Marrowbone (2017): Producción española donde coincidiría con otra de las actrices jóvenes a tener en cuenta en los años siguientes, Anya Taylor-Joy.

Suspiria (2018): La intérprete daría vida en este descenso a los infierno orquestado por Luca Guadagnino como remake del título de culto dirigido por Dario Argento a un personaje secundario pero que acapara todas las miradas cada vez que entra en escena.     

X (2022): Primer título de la trilogía del mismo nombre dirigida por Ti West y en la cual la intérprete da vida a dos personajes antagónicos, uno de ellos bajo ingentes capas de maquillaje.

Pearl (2022): La película con la que Mia Goth se consagraría como intérprete, brindándonos un recital hacía la locura que dejaría patente el talento de la actriz a la hora de cargar con todo el peso de una película.

Maxxxime (2024): Aun siendo la más floja de las tres entregas orquestadas por Ti West, este homenaje al slasher ochentero es un muy recomendable ejercicio de nostalgia cinematográfica.

Frankestein (2025): La fisonomía de Mia Goth encaja como un guante en esta versión del clásico de Mary Shelley donde el terror y el drama conviven a partes iguales.

De esta manera Mia Goth ha cultivado en apenas un lustro una carrera meteórica que la ha puesto en la primera línea dentro de las actrices de cabecera a la hora de abordar proyectos de primer nivel, quedando constatado en base a su filmografía actual que el talento como intérprete lo atesora. Queda por ver cómo evolucionará su carrera teniendo en cuenta que hasta ahora ha apostado por proyectos independientes o de cineastas con una personalidad muy marcada, y si en su periplo profesional futuro seguirá manteniendo esa predilección por el terror que hasta ahora ha marcado su carrera.   

miércoles, 22 de octubre de 2025

CAROLINE MUNRO

Esta bella inglesa de brillante cabello moreno, mirada hipnótica y escote vertiginoso comenzaría su carrera, como muchas otras actrices, gracias a su belleza  y su cuerpo, y es que trabajaría como modelo para numerosas publicaciones.

Es de esta forma que sería descubierta, y tras debutar en el cine en varios papeles sin acreditar y alguna que otra intervención sin demasiada relevancia, se daría a conocer gracias a la producción de 1971 El abominable Dr. Phibes. Sería este el comienzo de una fructífera colaboración con la productora Hammer, y sería gracias a estos trabajos que llegaría a codearse con los grandes intérpretes de la desaparecida productora inglesa.

Tras su experiencia en la Hammer, la actriz quiso desencasillarse del rol que la perseguía participando en películas de corte fantástico, como la deliciosa El viaje fantástico de Simbad (1973) y llegando incluso a ser chica Bond en La espía que me amo (1977), aunque ya había aparecido en un papel sin acreditar en Casino Royale (1967), parodia de la saga sobre el espía con licencia para matar.

Con la llegada de la década de los ochenta comienza el declive en la carrera de la intérprete, a pesar de su aparición en una película de culto como es Maniac (1980), siendo la mayoría de sus trabajos durante aquellos años puramente alimenticios y donde en ocasiones sus interpretaciones son meras parodias de papeles anteriores. En su periplo por los diferentes lugares donde trabajo llegaría también a España, donde rueda bajo las órdenes de Jess Franco o Paul Naschy.

De esta manera iría espaciando cada vez más sus apariciones hasta llegar a unos dos mil donde apenas ha trabajado en un puñado de títulos, pudiéndola ver, eso sí, en numerosos trabajos documentales que abordan el terror en el cine desde diferentes perspectivas, lo que da constancia de su impronta en el género que la encumbraría como toda una scream queen de referencia.

Sus títulos más representativos dentro del género de terror son:

El abominable Dr. Phibes (1971): Su primera colaboración con la factoría Hammer y un clásico del cine de terror.

Drácula 73 (1972): Donde comparte cartel con los dos grandes actores de la productora Hammer, Christopher Lee y Peter Cushing.

Capitán Kronos, cazador de vampiros (1974): Interesante cinta que mezcla con habilidad el llamado cine de capa y espada con el terror más clásico.

Sharon´s baby (1975). Un evidente exploit del clásico de Roman Polansky La semilla del diablo (1968) donde compartiría protagonismo con otro asiduo del género como Donald Pleasance.

Maniac (1980): Todo un referente del cine de terror más underground y que ha ganado adeptos con el paso de los años.

Fanático (1982): Un intento de repetir los logros de Maniac, contando nuevamente con Joe Spinell como maniaco homicida y con Caroline Munro como víctima de los desmanes de este.

El día de los inocentes (1986): Dirigida por su segundo marido, George Dugdale, se trata de uno de los tantos slashers ochenteros ambientados en una fecha concreta y con trasfondo estudiantil, en este caso una reunión de antiguos alumnos de instituto.

El aullido del diablo (1987): Dirigida por Paul Naschy, quien monopoliza la historia en detrimento de Munro.

Los depredadores de la noche (1988): Cinta del prolífico Jess Franco, y uno de sus últimas apariciones en la pantalla grande.

Esta apasionada del arte y que en realidad quería dedicarse a la fotografía puede presumir, a pesar de jugar siempre con su presencia física en pantalla, de ser una de las pocas scream queens de relumbrón que no han necesitado desnudares en pantalla para lograr tan ansiado título como reina del grito.

lunes, 1 de septiembre de 2025

LINNEA QUIGLEY

Actriz menuda, de menos de metro sesenta, nacería en 1958 en Davenport, Iowa, y se erigiría desde muy joven como una de las musas del terror de serie B y Z de la década de los ochenta. Iniciada, como muchas de sus compañeras de profesión, en el mundo de la moda, no tardaría en darse a conocer en pequeños papeles en producciones de bajo presupuesto donde a menudo los desnudos estarían a la orden del día. Y sería esa falta de prejuicios a la hora de desnudarse la que la convertiría en una actriz recurrente en producciones de terror de segunda con evidente alma de explotation. Su icónico papel en la maravillosa El regreso de los muertos vivientes (1985), donde protagonizaría uno de los desnudos más recordados en el cine zombie, sería el que acabaría por consagrarla como una de las actrices con los que contar si o si dentro del género en su vertiente más golfa y alejada de las grandes producciones, haciéndose un hueco en producciones de serie B hasta el punto de que a día de hoy todavía se la tiene en cuenta como intérprete a la que recurrir en numerosas producciones, eso sí, de muy poco presupuesto y muy baja calidad..

Estas serían sus películas más reseñables dentro de la década de los ochenta de entre, no lo olvidemos, una filmografía de ciento ochenta trabajos:

Trampa para turistas (1979): Sin acreditar, interpreta a uno de los maniquíes de esta rareza a reseñar.

Calles salvajes (1984): Este híbrido entre rape and revenge y cinta al más puro estilo Curso de 1984 (1982) la uniría a otra de las habituales del género de aquellos años, la Linda Blair de El exorcista (1973).

Noche de paz, noche de muerte (1984): Un título de culto que tomaría elementos tan positivos como la Navidad o Santa Claus para pervertirlos retorcidamente. La muerte de su personaje es la más icónica de toda la película, ensartada semidesnuda entre los cuernos de una cabeza disecada.

El regreso de los muertos vivientes (1985): Una de las obras cumbre del género de los muertos vivientes nacida por el acuerdo entre George A. Romero y John A. Russo, director y productor respectivamente de La noche de los muertos vivientes (1968), para repartirse la franquicia. La película nos regalaría a una Linnea Quigley en modo punk además de su desnudo más recordado.

Creepozoides (1987): Una de las muchas copias de tercera nacidas en los ochenta a rebufo del éxito de Alien, el octavo pasajero (1979) y filmada por un David de Coteau experto en rodajes de batalla e ínfimo presupuesto, lo que le ha permitido generar una filmografía ingente de cerca de ciento cincuenta películas en su haber.

Hollywood chainsaw hookers (1988): Uno de los títulos de referencia dentro del cine de terror más casposo de los ochenta, dirigido por uno de los directores de referencia dentro de la serie Z, Fred Olen Ray, con la participación del Leatherface original, Gunnar Hansen y con Linnea Quigley y unas enormes motosierras como grandes protagonistas de la función.

La noche de los demonios (1988): Estupenda película que bebe de títulos como Demons (1985) para fusionar su temática con el género de casas encantadas en un festival de cine de ettror totalmente recomendable y que generaría, además de varias secuelas, un remake estrenado en 2009 donde no podía faltar un cameo de la actriz.

Pesadilla en Elm Street 4 (1988): La actriz haría una breve aparición como una de las almas que emergen del pecho de Freddie Krueguer en una de las escenas más recordadas de la película.

Autora de dos libros sobre su experiencia en la industria, miembro durante varios años, tocaría la guitarra, de la banda The skirts y volcada igualmente en su labor más altruista al cuidado de animales abandonados, la actriz, como ya hemos apostillado, no ha dejado a día de hoy de trabajar en el género, bien en cameos, bien en apariciones más largas, llegando a atesorar de esta forma una trayectoria de cerca de doscientos títulos, pudiendo vanagloriarse además de ser la autora del grito más largo jamás visto en una película de terror, el dado por su personaje de La noche de los demonios, además de haber sido elegida nada menos que por la revista Playboy como la reina del grito más sexy de todos los tiempos.