sábado, 21 de diciembre de 2013
PESADILLA FINAL. LA MUERTE DE FREDDY (Freddy´s dead. The final nightmare, 1991) 85´
“Tarde o temprano el mal paga su precio”
FICHA TÉCNICA
Dirección-Rachel Talalay
Guion-Michael De Luca
Fotografía-Declan Quinn
Música-Brian May
Producción-Robert Shaye/Aron Warner
INTERPRÉTES
Robert Englund (Freddy Krueguer)
Lisa Zane (Maggie Burroughs)
Shon Greenblatt (John Doe)
Lezlie Deane (Tracy)
Yaphet Kotto (Doc)
Ricky Dean Logan (Carlos)
Breckin Meyer (Spencer)
SINOPSIS
Un joven con amnesia que deambula por las calles de la ciudad es trasladado por la policía hasta un correccional juvenil donde se hace cargo de él la doctora Burroughs. Tratando de ahondar en su pasado para lograr que recupere la memoria, se trasladan juntos hasta Springwood, de donde es originario el muchacho. Al llegar al lugar se encuentran un pueblo fantasma habitado por unos pocos adultos que parece han perdido la cabeza y donde no hay ningún niño.
CRITICA
Tras los resultados económicos obtenidos con el estreno de la quinta entrega de la franquicia, peores de lo esperado, los responsables de esta decidieron dar por finalizada la misma con el estreno de una última cinta que significara un final digno para Freddy y su saga de películas. Para llevar a buen puerto la idea se contó con Rachel Talalay, quien debutaba en la dirección con tan importante proyecto, si bien no parecía una mala elección dado que había estado ligada a la serie en diferentes apartados, generalmente unidos a la producción, desde sus comienzos.
Sin embargo el resultado final es francamente sonrojante.
Partiendo de una historia original ideada por la propia Talalay en la cual hay interesantes premisas como el narrar diversos episodios de la vida de Freddy o la presentación de Springwood como un pueblo fantasma y maldito frente a otras aportaciones más discutibles como la justificación del poder de Freddy o la inserción forzada de las 3D, la manera en que la historia se traslada a la pantalla hace de este proyecto la peor entrega de la larga serie de películas, presentándose como una especie de broma de mal gusto hacía el personaje de Freddy y su historia.
Se atisba la inmadurez de su máxima responsable a la hora de sentarse en la silla de directora, el aire de parodia total del propio Freddy es humillante, el ritmo pasa de ralentizarse en exceso en la visita al pueblo de los jóvenes, e incluso en los largos enfrentamientos entre Carlos y Spencer con Freddy a acelerarse apresuradamente a la hora de llegar al climax final. No podemos obviar unas líneas de diálogo en ocasiones absurdas y patéticas con un Freddy en plan chistoso que logra dar más pena que risa o terror.
La dirección de actores no es mejor, la sobreactuación de todos los intérpretes es palpable, logrando incentivar esa idea de que estamos delante de una especie de película paródica de la saga. Incluso Robert Englund se pasa de vueltas a la hora de encarnar por enésima vez a Freddy.
Los efectos especiales son igualmente decepcionantes. Mientras los efectos físicos y protésicos mantienen cierta dignidad en su diseño y concepción, a la hora de visionar aquellos trucajes de tipo visual el paso de los años no los ha tratado demasiado bien, resultando excesivamente falsos y mal insertados en los fotogramas. Esto unido a la citada mala dirección de Talalay provoca que las muertes de los muchachos, por cierto algo escasas, y a priori interesantemente escritas sobre el papel, resulten ridículas a la hora de reflejarlas sobre la pantalla.
Y si bien no hay apenas nada bueno en la película no podemos suspender una de las entregas de una de las grandes sagas de terror de los ochenta y por extensión de la historia del cine, lo que hace nos enfrentemos a este caos narrativo con algo de empatía. Freddy y su pesadilla así lo merecen.
ESCENA PARA EL RECUERDO: Freddy relata las diferentes maneras en que han tratado de acabar con el amputándose un dedo con cada recuento.
APLAUDIMOS: Ciertas ideas del guion que bien utilizadas y en un contexto de mayor seriedad podrían haber aportado cosas interesantes en un final más digno al finalmente presentado. La utilización de los demonios de los sueños para justificar el poder de Freddy.
DENUNCIAMOS: La imagen de un Freddy de dibujos animados empeñado en hacer de payaso una escena tras otra, en las antípodas del presentado por Wes Craven siete años atrás.
UNA CURIOSIDAD: Durante la gestación de la película fueron muchos los guiones planteados para tratar de cerrar la saga con la dignidad que el personaje y la historia merecían. Entre este mar de historias Peter Jackson presentó un borrador que nunca llegó a utilizarse.
LA FRASE: “Todos los pueblos tienen su Elm street” (Freddy Krueguer)
VALORACION: 5
lunes, 16 de diciembre de 2013
PESADILLA EN ELMS STREET 5. EL NIÑO DE LOS SUEÑOS (A nightmare on Elm street 5. The dream child, 1989) 86´
“Freddy delivers”
FICHA TÉCNICA
Dirección-Stephen Hopkins
Guion-Leslie Bohem
Fotografía-Peter Levy
Música-Jay Ferguson
Producción-Robert Shaye/Rupert Harvey
INTERPRÉTES
Robert Englund (Freddy Krueguer)
Lisa Wilcox (Alice Johnson)
Kelly Jo Minter (Yvonne)
Danny Hassel (Dan)
Jordan
Erika Anderson (Greta)
Joe Seely (Mark Gray)
Nicholas Mele (Dennis Johnson)
SINOPSIS
Tras acabar con Freddy, Alice y Dan recuperan sus vidas logrando licenciarse en el instituto junto a sus nuevos amigos. Todo marcha bien hasta que comienzan a sucederse nuevamente las muertes, a pesar que Alice no sueñe. La joven es incapaz de entender que es lo que está pasando hasta que se entera que está embarazada y que los fetos pasan casi el setenta por ciento de su tiempo soñando. Freddy está utilizando los sueños de su hijo para atacar a sus víctimas.
CRITICA
Primeras muestras de agotamiento de la franquicia en una entrega que si bien está por encima de la media dentro del género carece del ritmo e historia de sus antecesoras, y eso que se trata de aportar un hálito de originalidad con la trama del bebe de Alice y como Freddy lo utiliza para llegar hasta sus víctimas. La propuesta además se inclina por momentos por la parodia de Freddy, absoluto y único protagonista de la historia dejando al resto de personajes en mera comparsa de su histrionismo.
Los responsables continúan apostando por la espectacularidad en las secuencias que representan las muertes de los protagonistas y si bien en el terreno de los efectos especiales no hay nada que reprochar a un resultado altamente conseguido y que no ha envejecido, sí que hay cierta sensación que el exceso en la originalidad de los asesinatos potenciada por el aire de onirismo en el cual se mueve la saga resta dramatismo y terror a las mismas, las hace demasiado artificiales y poco creíbles.
Frente a esos primeros síntomas de cansancio de la fórmula, máxime si tenemos en cuenta que la tendencia era presentar una película por año, cabe destacar el barroquismo de los escenarios en los cuales se levan a cabo las secuencias en el mundo de los sueños. Al igual que sucediera en los títulos anteriores este es un elemento a destacar de la serie de películas donde se nos ofrecen escenarios tan interesantes como la torre de la institución mental, la iglesia en ruinas o las escaleras de arquitectura imposible donde se desarrolla el climax final.
Lisa Wilcox continua dando vida Alice, personaje superviviente de la entrega anterior y que se muestra como un flojo antagonista ante lo que ya se apuntaba con anterioridad, el protagonismo excesivo de un Freddy Krueguer que comienza a atisbar una peligrosa inclinación por la autoparodia perdiendo por el camino todo atisbo de terror en su figura.
Ultima entrega de lo que puede considerarse una trilogía propia dentro de la saga compuesta por la tercera, cuarta y esta entregas en las cuales hay un nexo de unión que las dota de continuidad. La saga adolecía de un bajón en la calidad aunque lo peor estaba todavía por llegar.
ESCENA PARA EL RECUERDO: Nuevamente los esfuerzos de los responsables se centran en la secuencia final y el enfrentamiento entre Alice, su hijo y Freddy en un mar de imágenes imposibles.
APLAUDIMOS: Los escenarios oníricos en los que se desarrollan las secuencias ambientadas en el mundo de los sueños con el colofón del citado enfrentamiento final en un decorado surrealista.
DENUNCIAMOS: La comedia se impone por momentos al terror.
UNA CURIOSIDAD: Entre la cuarta y esta quinta entrega se estreno en televisión Las pesadillas de Freddy, una serie con historias independientes en las cuales Freddy ejercía de sucedáneo de señor de la cripta presentando los diferentes episodios. El primero de estos dirigido por Tobe Hooper recogía el juicio y posterior asesinato de Freddy a manos de los padre de Springwood. Esta serie únicamente duró dos temporadas en antena.
LA FRASE: “Es un niño” (Freddy Krueguer)
VALORACION: 6,75
sábado, 14 de diciembre de 2013
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