CREEP
– 2004 (85´)
Ubicar el terror en un escenario como el
metro ya había dado muestras de su eficacia en películas como Maniac (1980) o
Un hombre lobo americano en Londres (1981). Así que la idea planteada de inicio
por Creep parece interesante, centralizando toda la trama en una estación
subterránea en la que la protagonista, una Franka Potente con lo que conectas
desde que aparece en pantalla, ha quedado encerrada accidentalmente. Así, esta
suma de clichés y situaciones ya vistas antes en las que se convierte Creep no
evitan el poder disfrutar de un título sin pretensiones pero tremendamente
eficiente, brindándonos hora y media de sustos, tensión y una criatura funcional
a la que hay que perdonar sea tan letal con todas sus víctimas menos con una
protagonista con la que se antoja enormemente torpe. ¿Pero no es ese en
definitiva otro cliché propio de este tipo de películas?






